Una zona roja o con comezón debajo de la pata delantera puede tener varias causas; el olor o una foto no confirman que sean hongos. En la axila —donde la pata se une al pecho— el pliegue y el roce pueden irritar la piel. También se consideran alergias, irritación por contacto, bacterias, parásitos y otras afecciones cutáneas. La ubicación orienta qué revisar, pero el diagnóstico requiere valorar al perro y, si está indicado, hacer pruebas.
Esta guía te ayuda a observar el pliegue sin adivinar el diagnóstico, registrar hallazgos útiles para la consulta y entender qué puede revisar el médico veterinario. Para comparar señales en otras partes del cuerpo, consulta los síntomas de hongos en perros; para una explicación general de Malassezia, visita la guía de dermatitis por levaduras.
Qué puedes observar en la axila
La axila puede mostrar enrojecimiento, comezón, piel húmeda o grasosa, escamas, costras, pérdida de pelo o piel más gruesa y oscura si la irritación lleva tiempo. Algunos perros lamen o muerden el sitio; otros se frotan contra el piso. Un olor fuerte puede acompañar ciertos problemas, pero no identifica por sí solo a Malassezia: la levadura puede estar junto con bacterias, y otras afecciones también producen olor.
Malassezia pachydermatis suele vivir en la piel de perros sanos. La dermatitis aparece cuando aumenta en un contexto favorable, a menudo en presencia de otra alteración cutánea. La comezón, el enrojecimiento y la distribución de la lesión orientan la evaluación, pero no sustituyen la citología ni el contexto clínico (1).
Pistas para registrar antes de la consulta
Esta cuadrícula no es una prueba casera. Úsala para describir lo que ves y comparar ambos lados; ninguna pista aislada permite diagnosticar hongos.
| Qué anotar | Detalle útil | Qué no concluye |
|---|---|---|
| Ubicación | Derecha, izquierda o ambas; solo el pliegue o también pecho, abdomen, patas y orejas. | Que sea bilateral no confirma alergia ni levadura. |
| Aspecto | Rojo, húmedo, grasoso, con escamas, costras, granitos, secreción o piel engrosada. | Un color, costra o granito no distingue por sí solo levadura de bacteria o irritación. |
| Conducta | Cuándo lame o rasca, si le duele al tocar, y si evita caminar o mover la pata. | La intensidad de la comezón no revela la causa. |
Si el perro lo permite, toma una foto de cada lado y otra un poco más abierta para mostrar dónde está la lesión. No fuerces la pata. Informa al médico veterinario de cualquier producto o medicamento aplicado, porque puede cambiar la apariencia de la piel.
Otras causas posibles de un sarpullido en la axila
El pliegue puede inflamarse por más de un motivo al mismo tiempo. El veterinario considera, entre otras posibilidades:
- Dermatitis por Malassezia: puede causar comezón y piel grasosa, escamosa o con olor, pero esos signos no son exclusivos.
- Intertrigo o irritación por roce y humedad: la fricción, el contacto entre superficies de piel y la humedad pueden inflamar el pliegue. También hay que revisar irritantes de contacto, como productos aplicados o materiales que rozan.
- Infección bacteriana superficial (pioderma): puede producir pápulas, pústulas, costras o secreción y coexistir con levaduras. Las guías ISCAID recomiendan realizar citología antes de usar antimicrobianos cuando se sospecha pioderma (3).
- Alergia u otra enfermedad pruriginosa: alergias ambientales, alimentarias o a pulgas pueden causar comezón y favorecer infecciones secundarias; la ubicación sola no identifica el tipo de alergia.
- Parásitos o dermatofitos: ácaros y dermatofitos (tiña) se valoran según el patrón, antecedentes y pruebas indicadas. No se pueden descartar por una imagen o por cuánto se rasca el perro.
Una exploración completa y las pruebas adecuadas ayudan a distinguir estas posibilidades. En enfermedades de piel, el historial, el examen y las pruebas elegidas según las lesiones se interpretan en conjunto (2).
Qué puede revisar el médico veterinario
Si sospecha levaduras o bacterias, el médico veterinario puede tomar una muestra de la piel —por ejemplo, con cinta o impresión— y examinarla al microscopio (citología). El resultado se interpreta junto con las lesiones y el sitio muestreado: encontrar microorganismos no basta para confirmar que expliquen el cuadro. Si el patrón sugiere parásitos, dermatofitos u otra causa, puede recomendar raspado, cultivo u otra prueba. La apariencia y el olor no confirman por sí solos una infección por hongos.
El tratamiento depende de lo que se encuentre y de la extensión. Si se confirma Malassezia, el veterinario puede indicar un antifúngico tópico; el producto, la zona y el modo de uso deben seguir la etiqueta y la indicación profesional. Para conocer más sobre las opciones tópicas, revisa nuestra guía de shampoo para hongos en perros; el producto y su uso dependen de la evaluación veterinaria.
Si la citología y el examen son compatibles con dermatitis por Malassezia, el médico veterinario elegirá el tratamiento según la zona y el cuadro clínico. Consulta nuestra guía de tratamiento para dermatitis por levaduras para conocer el abordaje general.
Cuándo pedir atención
Solicita una valoración si la lesión se extiende, aparece en varias zonas, hay secreción o lamido continuo, o si notas también molestias en patas, orejas, abdomen u otras áreas. Busca atención veterinaria pronto si la piel está abierta, sangra, supura, duele mucho o tu perro está decaído. Lleva las fotos y tus observaciones para ayudar a enfocar la revisión.
Referencias veterinarias
- Bond R, Morris DO, Guillot J, et al. “Biology, diagnosis and treatment of Malassezia dermatitis in dogs and cats: Clinical Consensus Guidelines of the World Association for Veterinary Dermatology.” Veterinary Dermatology. 2020;31(1):27–e4. doi:10.1111/vde.12809.
- Merck Veterinary Manual. “Diagnosis of Skin Diseases in Small Animals.” MerckVetManual.com.
- Loeffler A, Cain C, Ferrer L, et al. “Antimicrobial use guidelines for canine pyoderma by the International Society for Companion Animal Infectious Diseases (ISCAID).” Veterinary Dermatology. 2025;36(3):234–282. doi:10.1111/vde.13342.