¿Tienen buen oído los labradores? Sí, y por un margen enorme frente a sus dueños. Un labrador sano detecta frecuencias de hasta unos 45.000 Hz y registra sonidos tenues y agudos mucho antes de que una persona los perciba. Esa sensibilidad es parte de lo que hizo de la raza un perro de caza tan confiable. La paradoja es anatómica: las orejas blandas y dobladas que le dan su aspecto amigable también atrapan calor y humedad, y por eso el labrador es una de las razas más propensas a infecciones cuando el cuidado se descuida.
Respuesta rápida: los labradores tienen un oído excelente. Los estudios de comportamiento ubican el rango del perro entre unos 67 Hz y 45.000 Hz, muy por encima del límite humano de unos 20.000 Hz, con la máxima sensibilidad entre 4 y 10 kHz. Sus orejas caídas son propensas a infecciones, así que limpiarlas con regularidad ayuda a proteger esa audición durante toda la vida del perro.
¿Qué tan bien oye un labrador frente a una persona?
Buena parte de lo que sabemos sobre la audición canina viene de los audiogramas de comportamiento del investigador Henry Heffner, que ubicó el rango útil del perro entre unos 67 Hz y 45 kHz. La mayoría de los adultos, en cambio, oyen de unos 20 Hz a 20 kHz y van perdiendo la parte alta con los años. En la práctica, un labrador capta silbatos para perros, roedores dentro de la pared y el zumbido agudo de aparatos electrónicos que para nosotros son casi silenciosos. Además, detecta sonidos suaves desde más lejos; suele resumirse como unas cuatro veces la distancia, aunque la cifra exacta cambia según el estudio y el tipo de sonido.
Dos rasgos afinan esa capacidad. Primero, cada oreja se orienta con cerca de 18 músculos pequeños, que le permiten girar el pabellón hacia el sonido como una antena parabólica. Segundo, los perros oyen bien dentro del rango ultrasónico, donde hacían ruido muchas de las presas de sus ancestros.
| Especie | Rango aproximado de audición | Mayor sensibilidad | Notas |
|---|---|---|---|
| Persona | ~20 Hz – 20.000 Hz | 2–5 kHz | El límite superior baja con la edad |
| Labrador (perro) | ~67 Hz – 45.000 Hz | 4–10 kHz | Orienta la oreja con ~18 músculos |
| Gato | ~48 Hz – 85.000 Hz | ~8 kHz | Un techo aún más alto que el del perro |
Los rangos son aproximados y varían según el individuo, la edad y el método de medición (Heffner, 1983).
Si quieres entender cómo está construido el oído del perro y cómo se mantiene sano, nuestra guía completa de salud del oído canino explica la anatomía en lenguaje sencillo.
¿Los cachorros de labrador nacen sordos? ¿Puede haber sordera de nacimiento?
En términos de desarrollo, sí: todo cachorro de labrador es funcionalmente sordo al nacer. Los conductos auditivos permanecen cerrados las primeras dos semanas aproximadamente y la audición se activa hacia las tres semanas de edad, por eso las camadas muy pequeñas reaccionan al tacto y al calor mucho antes que al sonido.
La sordera neurosensorial congénita, es decir, la que existe desde el nacimiento, es otro asunto. Está muy ligada a los genes de la pigmentación del pelaje y se concentra en razas como el dálmata: una investigación dirigida por G.M. Strain en la Universidad Estatal de Luisiana registró cerca de 30 % de perros afectados en uno o ambos oídos. Los labradores no están entre las razas de alto riesgo y la investigación publicada sobre sordera congénita específica en la raza es limitada. Cuando se sospecha sordera en un cachorro o en un perro de cría, la única prueba objetiva es el BAER (respuesta auditiva evocada del tronco cerebral), un registro con electrodos indoloro que puede hacerse desde las cinco semanas de edad.
¿Los labradores pierden audición con la edad?
Con frecuencia, y casi siempre de forma gradual. La pérdida de audición propia de la edad, llamada presbiacusia, es uno de los cambios sensoriales más comunes en perros mayores y suele empezar en el último tercio de la vida. Los sonidos agudos se apagan primero, así que un labrador puede oír un golpe grave en la puerta y no escuchar un pitido agudo. El cambio de fondo es la degeneración de las células ciliadas del oído interno, que convierten la vibración en señales nerviosas.
Perder audición en un perro mayor no es solo una incomodidad. Un estudio de 2022 de la Universidad Estatal de Carolina del Norte relacionó la menor audición con un deterioro cognitivo más rápido en perros que envejecen; por eso un labrador mayor que parece «ignorar» las señales de siempre merece una revisión de la audición y no un regaño. La presbiacusia no se revierte, pero el BAER puede confirmarla y unos pequeños ajustes mantienen la comunicación: enseña señales con la mano desde temprano, usa la vibración del piso o un toque suave para llamar su atención y apóyate en una linterna o en la luz del patio cuando salgan de noche.
¿Por qué importan las orejas caídas para la salud del oído del labrador?
El labrador tiene la oreja caída: el pabellón se dobla hacia abajo y tapa la entrada. Esa solapa limita el flujo de aire hacia el conducto vertical y horizontal y atrapa calor y humedad contra la piel. Suma el entusiasmo de la raza por meterse al agua y tienes la receta clásica de la otitis externa, la inflamación del conducto auditivo externo. El Manual Veterinario Merck señala que los perros con conductos pendulares, peludos o estrechos están más predispuestos.
Dentro de ese conducto tibio y húmedo, la levadura Malassezia pachydermatis, presente normalmente en pequeñas cantidades en la piel sana, puede multiplicarse junto con las bacterias. El resultado es el cuadro conocido: olor a humedad o dulzón, secreción café o cerosa, enrojecimiento y sacudidas de cabeza persistentes. Si no se manejan, las infecciones repetidas o crónicas pueden engrosar el conducto y, con el tiempo, afectar de verdad la audición; por eso el cuidado de las orejas no es solo estético: ayuda a conservar el sentido por el que la raza es tan valorada. Si quieres ver más a fondo cómo influye la forma de la oreja, revisa nuestra guía de anatomía de la oreja del perro.

¿Cómo sé si mi labrador está perdiendo audición o tiene una infección de oído?
Desde lejos los dos problemas pueden parecerse, pero de cerca suelen diferenciarse. La pérdida de audición normalmente no duele, es gradual y afecta ambos oídos; una infección suele producir picazón o dolor, aparece más rápido y con frecuencia empieza por un solo lado. La siguiente tabla te ayuda a distinguirlos antes de ir al veterinario.
| Posible pérdida de audición | Posible infección de oído (otitis externa) |
|---|---|
| Duerme aunque haya ruidos que antes lo despertaban | Sacude la cabeza o la inclina hacia un lado |
| No responde al nombre, a las palmadas ni al timbre | Se rasca o se frota una oreja |
| Se sobresalta cuando lo tocas por detrás | Enrojecimiento, hinchazón o calor en la oreja |
| Ladra más fuerte o con más frecuencia | Olor a humedad o a levadura |
| Cuesta más despertarlo | Secreción café, cerosa o húmeda |
Cualquier pérdida repentina de audición, dolor evidente o secreción justifica un examen veterinario, y el BAER puede confirmar una sordera verdadera si hay dudas. Si el cuadro se inclina hacia la picazón y la irritación, nuestra guía sobre cómo saber si tu perro tiene una infección de oído explica qué revisar después, y si tu perro no deja de rascarse, lee los síntomas de una infección de oído en perros.
¿Cómo proteger las orejas de tu labrador?
La mayoría de los problemas de oído en labradores se previenen con una rutina ligera y constante, sin intervenciones fuertes. La meta es simple: mantener el conducto limpio y seco, y detectar los problemas cuando todavía son pequeños.
- Revisa cada semana. Levanta la solapa y busca enrojecimiento, olor o secreción, sobre todo en los meses cálidos y húmedos.
- Sécalas después del agua. Tras cada nadada o baño, limpia la parte externa de la oreja y deja que el conducto se seque; la humedad atrapada es el principal detonante.
- Límpialas con la solución adecuada. Usa un limpiador ótico hecho para perros, nunca agua sola ni vinagre sin diluir. Llena el conducto, masajea la base durante 20 a 30 segundos hasta oír el chapoteo, deja que tu perro se sacuda y retira con una almohadilla de algodón lo que salga a la superficie. Nunca empujes nada hacia el fondo del conducto.
Haz de la limpieza semanal una rutina fácil.
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Es un producto de limpieza e higiene, no un medicamento; no sustituye el diagnóstico veterinario.
Un limpiador ótico con fórmula de fuerza veterinaria está pensado para ayudar a soltar la cera y reducir la humedad y el olor que aprovecha la levadura, lo que hace la rutina semanal más rápida y ordenada que las mezclas caseras improvisadas. Según la ficha del producto, para el mantenimiento se recomienda limpiar de 2 a 3 veces por semana, y en orejas muy cerosas o propensas a levaduras, a diario durante los primeros 7 a 10 días y luego espaciar. También está dentro de nuestra línea de cuidado de oídos y ojos para perros. Con un cuidado constante, muchos dueños notan menos olor y menos rascado en un par de semanas; las orejas que siguen rojas, malolientes o doloridas pese a la limpieza necesitan una valoración veterinaria y no más producto. Evítalo si hay sospecha de tímpano perforado.

El oído de tu labrador en Colombia: clima, agua y pólvora
El clima colombiano pone a prueba esas orejas caídas. En la costa Caribe (Barranquilla, Cartagena, Santa Marta) el calor y la humedad son constantes todo el año, y en el Pacífico y la Amazonia llueve casi a diario; en esas zonas, y en tierra caliente como Cali o los Llanos, la revisión semanal es todavía más importante. En ciudades andinas frescas y lluviosas como Bogotá (a unos 2.600 m) o Manizales, la humedad llega después de la caminata bajo la lluvia, así que sécale las orejas al volver a casa. En Medellín, con su clima templado, el riesgo más frecuente viene de los paseos a quebradas, ríos y piscinas, donde un labrador no se resiste a meterse al agua.
Su oído fino también cuenta en diciembre. En la temporada de pólvora (la Alborada de Medellín, la noche del 30 de noviembre al 1 de diciembre, la Noche de Velitas el 7 de diciembre, Navidad y Año Nuevo) los sonidos fuertes y agudos castigan a un perro que oye mucho más que nosotros. En el Quindío, un veterinario reportó cerca de cincuenta consultas en diciembre relacionadas con la pólvora, el 98 % de ellas de perros (La FM). Prepara un cuarto tranquilo, con ventanas cerradas y ruido de fondo, y habla con tu veterinario con tiempo si tu perro se angustia.
Los medicamentos para las orejas (gotas con antibióticos o antifúngicos) se dan con la fórmula del médico veterinario; en Colombia, el registro y el control de los medicamentos veterinarios están a cargo del ICA (Instituto Colombiano Agropecuario). Para una sospecha de sordera o una otitis que no cede, busca un médico veterinario inscrito en el registro público del Consejo Profesional de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de Colombia (COMVEZCOL). Si hay dolor intenso, sangrado o pérdida del equilibrio, acude a tu veterinario o a la clínica veterinaria de urgencias 24 horas más cercana. Entre las opciones de limpieza que verás en droguerías y tiendas de mascotas, hay marcas internacionales como Virbac C.E.T. con disponibilidad variable según el punto de venta; compara siempre la fórmula, el contenido y el costo por limpieza antes de elegir.
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Preguntas frecuentes
¿Tienen buen oído los labradores?
Sí. Los labradores tienen un oído excelente: detectan frecuencias de hasta unos 45.000 Hz, muy por encima del límite humano de unos 20.000 Hz, con su mayor sensibilidad entre 4 y 10 kHz aproximadamente. También captan sonidos suaves desde bastante más lejos que las personas.
¿Cuál es el rango de audición de un labrador?
La investigación de comportamiento en perros, en particular la de Henry Heffner, ubica el rango auditivo canino entre unos 67 Hz y 45.000 Hz. El rango típico de una persona va de unos 20 Hz a 20.000 Hz, así que los labradores oyen frecuencias ultrasónicas que nosotros no detectamos en absoluto.
¿Los labradores son propensos a la sordera?
La sordera congénita (de nacimiento) es poco común en los labradores y se asocia mucho más con razas ligadas a la pigmentación, como el dálmata; la investigación específica en labradores es limitada. La pérdida de audición propia de la edad, la presbiacusia, es más relevante y suele aparecer en el último tercio de la vida. El BAER es la única forma objetiva de confirmar la sordera.
¿Por qué los labradores son propensos a las infecciones de oído?
Sus orejas caídas se doblan sobre el conducto y atrapan calor y humedad, y a los labradores les encanta el agua, lo que empeora el problema. Ese ambiente favorece el sobrecrecimiento de la levadura Malassezia y de bacterias, y causa otitis externa. Presta atención a las sacudidas de cabeza, el rascado, el enrojecimiento y el olor a humedad, y consulta a tu veterinario si aparecen.
¿Cómo sé si mi labrador está perdiendo audición?
Los signos más comunes son dormir aunque haya ruidos que antes lo despertaban, no responder al nombre ni al timbre, sobresaltarse cuando lo tocas por detrás y ladrar más fuerte. Como pueden confundirse con una infección de oído, pregunta a tu veterinario, quien puede recomendar un BAER para confirmar una pérdida de audición verdadera.
¿Cada cuánto debo limpiarle las orejas a mi labrador?
A la mayoría de los labradores les va bien una revisión y limpieza semanal, con un secado extra después de nadar o bañarse. Usa un limpiador ótico hecho para perros y no agua ni vinagre, y nunca metas nada en el fondo del conducto. Si las orejas ya están rojas, malolientes o adoloridas, consulta a tu veterinario antes de limpiarlas.
Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento de un médico veterinario. La pérdida repentina de audición, el dolor de oído o la secreción deben ser valorados por tu veterinario. Consulta siempre a tu veterinario antes de empezar, suspender o combinar cualquier producto.
Fuentes: Heffner, 1983 (audiogramas de comportamiento del perro) · G.M. Strain, Universidad Estatal de Luisiana (sordera congénita en razas con pigmentación) · Estudio de 2022 de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (audición y deterioro cognitivo en perros) · Manual Veterinario Merck (otitis externa) · ICA — Regulación y control de medicamentos veterinarios · COMVEZCOL — Consejo Profesional de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de Colombia · La FM — consultas veterinarias por pólvora en el Quindío (diciembre)