Por qué los perros olfatean todo durante el paseo: su sentido del olfato

Beagle sniffing the grass along a park path, illustrating why dogs sniff on walks and scent exploration

Cuando un perro se detiene a olfatear un poste, un poco de césped o un camino, no solo está retrasando el paseo. El olfato es una de sus principales formas de examinar el entorno. Cada inhalación lleva pequeñas moléculas olorosas para que la nariz las procese; no le cuenta a la persona toda la historia con certeza.

En una acera o zona verde, elige un punto seguro para detenerte, lejos del tráfico y de sustancias desconocidas.

Cómo funciona el olfato canino

Las moléculas olorosas entran en la cavidad nasal con el aire inhalado y llegan a una zona húmeda de tejido especializado que contiene células receptoras olfativas. Estas envían señales al cerebro, que interpreta el patrón como un olor. La forma de la cavidad nasal del perro y el movimiento del aire facilitan la captación de olores. Además, el perro toma varias inhalaciones cortas al olfatear, lo que le permite recoger muestras mientras respira. Una revisión veterinaria describe estos elementos de la olfacción canina.

Los perros también usan la vista y el oído, pero el olfato les aporta datos que las personas suelen pasar por alto. El olor de otro animal, de comida o de una persona conocida puede permanecer después de que la fuente se haya ido. Por eso, una ruta que para nosotros parece igual puede contener olores nuevos para el perro.

¿Qué puede averiguar un perro por el olor?

Los olores de la orina, la piel, el pelo y otros materiales biológicos pueden contener señales químicas. El perro puede usar esas señales para distinguir individuos e investigar rastros de otros animales. Las fuentes veterinarias describen el olor como parte de la comunicación canina. Aun así, conviene evitar conclusiones demasiado precisas: un olfateo no revela de forma fiable la identidad, el ánimo, la salud o las intenciones exactas del animal que estuvo allí.

Olfatear también es una conducta exploratoria. El perro elige dónde detenerse, compara olores nuevos y conocidos, y sigue o abandona un rastro. Si el lugar es seguro, darle tiempo para investigar le permite usar un sentido central en su forma de experimentar el entorno.

Por qué conviene permitir pausas para olfatear

Un paseo puede cumplir varias funciones: moverse, hacer sus necesidades, conocer el vecindario y explorar. Caminar a buen paso cubre algunas; una parte del recorrido a ritmo del perro añade elección y actividad sensorial. Un estudio sobre nosework, una actividad de búsqueda olfativa, encontró cambios en la respuesta de perros de compañía en una prueba de sesgo de juicio. Es un dato interesante, pero no demuestra que todo paseo con pausas para olfatear vaya a tranquilizar a cualquier perro ni sustituya el ejercicio. Una revisión de 2024 también señala que hace falta más investigación sobre el efecto de estas actividades en el bienestar de perros en distintos contextos.

Cómo hacer un paseo de olfateo seguro

  1. Elige un lugar adecuado. Busca un sendero, parque o zona verde tranquila donde se permita entrar con perros. Usa correa cuando las normas locales o la seguridad lo requieran.
  2. Deja que el perro marque parte del ritmo. Incluye pausas para explorar zonas seguras en vez de apartarlo de cada olor. Reserva tiempo para las necesidades prácticas del paseo.
  3. Mantente atento. Vigila el tráfico, los vidrios, la basura, las heces, los cebos y las sustancias desconocidas. Aléjalo de cualquier cosa que pueda comer o pisar.
  4. Respeta su comodidad. No fuerces saludos cercanos con personas u otros perros. Si se aparta, se pone rígido o parece incómodo, aumenta la distancia y continúa.
  5. Prueba una búsqueda sencilla en casa. Esconde unas pocas croquetas de su comida habitual en un lugar limpio y fácil, y deja que las encuentre. Empieza de forma simple y supervisa para que no trague objetos inadecuados.

Cuándo prestar atención a un cambio

La frecuencia con que un perro olfatea varía según el animal, la ruta, el clima y las distracciones. Un cambio repentino y persistente importa más si aparece junto con otros signos. Consulta a un profesional veterinario si disminuye o cambia su interés por los olores y también presenta estornudos repetidos, secreción o sangrado nasal, molestia facial, respiración ruidosa o difícil, menos apetito o un cambio claro de conducta.

Preguntas frecuentes

¿Debo dejar que olfatee en cada paseo?

Cuando sea seguro y esté permitido, hacer pausas para olfatear puede formar parte del paseo. Hay que equilibrarlas con movimiento, necesidades, entrenamiento y las características de cada perro.

¿Olfatear cansa más que caminar?

Olfatear requiere atención, pero no hay una regla sencilla que diga que sea mejor que la actividad física. Lo adecuado depende de la edad, la salud, la condición física y las preferencias del perro.

¿El olor me dice si un perro desconocido es amistoso?

No. El olor es solo una fuente de información y no garantiza que el perro acepte acercarse. Observa su lenguaje corporal, conserva distancia y pregunta a la otra persona antes de permitir un saludo.

Fuentes veterinarias y científicas