Una convulsión puede tener muchas causas y requiere evaluación veterinaria. Durante el episodio, alejás objetos peligrosos, medí la duración y no pongas la mano en la boca.
Buscá atención urgente si dura varios minutos, se repite sin recuperación completa, hay trauma, dificultad respiratoria o sospecha de intoxicación. No des suplementos o medicamentos por cuenta propia para prevenir nuevas crisis.